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Encantamiento de LunaEncantamiento de Luna (Cuentos de Bereth, #1)
reviews: 7
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Tempus Fugit: Ladrones de almasTempus Fugit: Ladrones de almas
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La maldición de las musasLa maldición de las musas (Cuentos de Bereth, #2)
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Cuentacuentos: el germen de Bereth

Es curioso que hubiese olvidado cómo surgió exactamente Cuentos de Bereth.
De acuerdo, no todo. Sé que comencé a escribir esta historia con mi amiga África aunque luego ella lo dejó (¡Un beso desde aquí, guapa!) y que a continuación se me ocurrieron las claves que regirían esta aventura. Pero la semilla, la Semilla con mayúsculas, surgió de un texto que escribí para mi antiguo blog mucho antes de imaginar Bereth.

Hoy lo he encontrado en mi ordenador y lo quiero dejar aquí para que podáis leerlo. Espero que os guste...

Tomaré el camino de baldosas amarillas y llegaré a la madriguera del tiempo con un picaporte parlanchín que me hablará de una vieja lámpara de aceite que contiene el nombre de un misterioso enano, que habita junto a un gato que no anda descalzo y que pasea entre las flores en las que nacen niñas que desean crecer para tener su propia calabaza y su zapato de cristal; regalo de algún lobo mentiroso que persigue a siete cabritillos; vecinos ellos de una ratita presumida y de una obstinada liebre que compite contra una sosegada tortuga por conseguir el alimento que una trabajadora hormiga ha amasado mientras una perezosa cigarra le recitaba poemas sobre una sirena con apariencia humana que gustó de conocer a tres cerditos amenazados por un cruel gigante al que un valiente sastrecillo dio una importante lección.


Sueño con poder regresar a Bremen al compás de la música de una flauta que hipnotiza a ratones de campo y de ciudad. Cruzar el imperio con un traje desnudo y alcanzar el camino de migas que me lleve hasta una casita de azúcar y chocolate con tres camas bajo las cuales un guisante se convierta en la escalera al reino de un ogro poseedor de una gallina sin igual y de un cántaro de leche repleto de deseos.


Y con valor y temeridad, sin asustarme ni siquiera por un jarro de agua fría, regresaré, escoltado por un valeroso soldadito cojo, al pueblo donde los cisnes son feos al nacer y las nueces se abren con las agallas del príncipe de los juguetes.


Y cuando la rosa se empiece a marchitar, llamaré a los fantasmas del tiempo para que me vendan el último fósforo que me alumbre hasta que de un suspiro se apaguen las estrellas del firmamento.

©Javier Ruescas Sánchez

Think, think, think!!!

Eso es lo que necesitan algunas personas.

Pensar antes de hablar y antes de actuar, que nunca se sabe qué consecuencias pueden llegar a tener nuestras palabras y nuestros actos. Pero, ¡eh!, no seré yo quien se queje ni quien se lo enseñe :P!

Os dejo una grandísima canción que le pone las pilas a cualquiera.



¡Buen miércoles para todos!

Wall-e también es fan de Bereth!!

¡Así da gusto empezar la semana!

Aquí os dejo este genial peluche que me ha regalado Elena (gran amiga y primera lectora objetiva de Bereth) y que me ha entregado hoy un amable cartero. Te dedico esta entrada a tí, guapa (al cartero no, eh?), por acordarte del escritor friki madrileño en estos duros días de calor y trabajo. ¡Eres un sol!


Si alguien hace alguna vez fotos relacionadas con Bereth (yo que sé: el libro en la copa de un árbol, o rodeado por perros que vayan a devorarlo, o en el frigorífico...) enviádmelas a jruescas@gmail.com y las colgaré.

¡Un saludo y que tengáis un buen comienzo de semana!

Allí me colé y en tu fiesta me planté...

¡Hola a todos!


Espero que hayáis pasado un buen domingo. El mío, al menos hasta bien entrada la tarde, se ha reducido a permanecer en la cama durmiendo y a ducharme al mediodía. ¿El motivo? La estupenda boda en la que me “colé” con unos amigos anoche.


Bueno, está bien, no nos colamos… ¡Pero lo parecía! Resultó que una amiga nuestra se casaba y nos había comentado que podíamos ir después de la cena al baile. El festín tuvo lugar en el Museo del Traje de Madrid que, para quienes no lo sepan, cuenta con un restaurante muy bonito y una cafetería-discoteca de lo más chula.


La cosa fue que, claro, entre esmóquines y vestidos de noche, mis amigos y yo como que no pintábamos demasiado. De hecho, cuando entramos (después de tener que pedirle a un invitado que había salido, que avisase a la novia de que estábamos fuera ya que el puerta no nos podía dejar pasar ¬¬), oímos los murmullos de: “¿y estos?”, “Yo creo que se han colado”… Pero luego se olvidaron de nosotros y nosotros de ellos y tras el baile de los novios, el video con imágenes y los saludos protocolarios, pudimos estar de cháchara un rato con la novia (que por cierto iba guapísima y desde aquí le deseo muchas felicidades) y lo pasamos de miedo.


Como veis, no nos “colamos”, pero la sensación fue muy similar, ciertamente. Ahora os pregunto yo: ¿Alguna vez os habéis colado en algún sitio? ¿Os pillaron? ¿Os hicieron pagar los canapés que habíais robado? ¿Qué motivación tuvisteis? ¿Comer gratis? ¿No pagar por ver algo? ¿Sentir cómo se disparaba vuestra adrenalina?


¡Un saludo!

Un nuevo día, un nuevo blog

Hoy he tenido una revelación.


Lo sé, a muchos les sucede a menudo, pero yo las tengo contadas. El caso es que me he dicho (porque siempre está bien que uno hable de vez en cuando consigo mismo si el calor y el ruido diario se lo permiten). Bueno, pues me he dicho: Javier, creo que tu blog está bastante más muerto de lo que debería. Y yo me he respondido: ¿En serio? ¿y que se te ocurre para solucionar este problema? Y yo he sonreído para mis adentros y me he contestado: ¡no te limites a poner reseñas de los libros que has leído! Primero, porque dará la sensación de que eres un pedante-que-no-hace-más-que-leer-cuando-no-escribe, y segundo porque, seamos sinceros al menos entre tú y yo (que es lo mismo que entre yo y yo), no lees tantos libros como para rellenar un blog a una velocidad más-o-menos-constante.

Y mirad, me he convencido. Para que nos vamos a engañar.

Así pues, desde ahora, este blog recogerá tanto las reseñas de los libros que vaya leyendo, como las paranoias febriles que puedan surgirme de tanto en cuando... Qué se yo, consejos para quienes estén deseando meterse en el loco mundo de las editoriales, opiniones de películas, pensamientos muy-profundos-pero-no-demasiado-aburridos, dibujos, concursos, sorteos, videos... ¿recetas de cocina? Nah, por el momento no, ¡pero todo llegará!


Desde luego creo que será más divertido, entretenido y dará un sentido más pleno a mi vida (¿?).

Lo dicho: Bienvenidos al nuevo blog de Javier Ruescas.
¡Un saludo!

El diario de Greg, 1 y 2

¡Hola a todos!

Hoy os traigo la recomendación de unos libros mucho más infantiles que todos los que he comentado antes, pero también mucho más divertidos y ligeros.

El diario de Greg, un pringado total, nos presenta a un chico que tiene doce años y que ha comenzado su primer año en el instituto. El pobre no sabe qué le sucede a las chicas, ni cómo conseguir dinero, ni porque su familia se empeña en hacerle la vida imposible. A carcajada limpia, el lector va descubriendo este hilarante mundo creado por Jeff Kinney que cuenta con unas viñetas casi tan divertidas como el propio texto y que, además de ilustrar los mejores acontecimientos, añaden bromas nuevas.

La edición en sí es una preciosidad. Cuidada hasta el último detalle y de tapa dura, cuenta con un fondo de hoja con lineas como si fuera un cuaderno real en el que Greg va escribiendo sus andanzas. Los dibujos parecen sacados de un tebeo sencillo y lo curioso es que no necesita más.


Aviso que este libro es recomendable para chavales de entre doce y catorce años, pero que yo, con 21, me puse a leerlo el otro día y no pude soltarlo hasta cerrarlo (momento que aproveche para abrir el segundo y seguir desternillándome a mandíbula batiente). Hacía tiempo que un libro no me hacía reír hasta el punto en que los que se sentaban a mi lado en el Metro se quedaban mirándome extrañados, jajaja...

Repito: esta es mi opinión. No vaya a ser que alguien se lo compre y luego no le haga ninguna gracia. Que yo me lo puedo pasar bomba y a otros no gustarle nada.
Lo dicho, si alguien quiere pasar un buen rato leyendo y viendo los dibujos del autor, si alguien quiere conocer a Greg, a Crowley (su amigo idiota), al resto de su familia y a los chalados que van con él a clase y echarse unas risas este verano, El diario de Greg es su libro.

Del dos poco más puedo decir: es la segunda parte y al chaval le suceden cosas aún más descabelladas que en el primero.

El diario de Greg 1
Páginas: 218
Editorial: RBA
Precio: 15 €
Nota final: 7/10

El diario de Greg 2
Páginas: 218
Editorial: RBA
Precio: 15 €
Nota final: 7/10

De distopías va la cosa

¡Hola a todos!

Hoy os traigo las reseñas de dos libros que, de primeras, pueden parecer muy similares pero que, en cuanto comienzas a leer, te das cuenta de que no lo son.

Se trata de Traición, de Scott Westerfeld y de Los juegos del hambre, de Suzanne Collins. Estas dos novelas juveniles se desarrollan en un futuro imaginario en el cual, por unos motivos o por otros, la humanidad ha quedado confinada en pequeños recintos cerrados de los que no pueden salir por muchas ganas que tengan de descubrir mundo. Analicémoslas por separado:

El primero de ellos, Traición, imagina un futuro en el cual todos los jóvenes que cumplen los dieciséis años son operados quirúrgicamente para convertirse en chicos y chicas "perfectos" y poder vivir en la ciudad creada para ellos: Nueva Belleza. De ese modo, piensan, las diferencias ocasionadas por el color de piel o por los rasgos característicos de las razas, desaparecen junto con las discriminaciones y las desigualdades. Hasta aquí todo correcto.

La cosa se complica cuando Tally Youngblood, la protagonista de esta historia que espera con impaciencia su operación, conoce a Shay, una chica que, incomprensiblemente, no desea cambiar ni convertirse en Perfecta. A partir de entonces, Tally se encontrará en una encrucijada nada sencilla de resolver en la cual tendrá que elegir entre la amistad o la imperiosa necesidad de ser igual que los demás y disfrutar de una piel tersa, en pelo bonito y unas facciones de supermodelo.

El planteamiento principal es más que bueno. Si tenemos en cuenta los avances quirúrgicos y lo jóvenes que son últimamente las pacientes que se operan los pechos o la nariz hoy en día, no es extraño imaginar este futuro que Westerfeld nos plantea. Sin embargo, son otros detalles los que, a mi parecer, le quitan verosimilitud a la historia. En primer lugar, los personajes. No sé si será cosa mía o esa era la intención del autor, pero desde el principio le cogí manía a Tally. Sus cambios de humor repentinos, sus diálogos huecos y su falta de credibilidad cuando actúa me sacaban una y otra vez de la historia (¡Era incapaz de concentrarme más de tres líneas sin poner los ojos en blanco!). El resto de personajes mejoran bastante, aunque hay algunos, como los “malos malísimos” que a veces pienso que son idiotas y que juegan a ayudar a los rebeldes y no a detenerlos. También me dio la sensación de que la historia en ocasiones se estancaba y en ocasiones iba todo demasiado rápido; que el ritmo no estaba compensado. Otro fallo que le vi al libro fue la traducción. Creo que podría haberse cuidado mucho más, sobre todo en lo consistente a repetir palabras que en inglés son necesarias, pero no en español (como los sujetos/pronombres). En cualquier caso, comencé a leerme el segundo y comprobé con bastante alegría que la traducción había mejorado sustancialmente.

En resumidas cuentas, un libro muy interesante que te obliga a recapacitar sobre el camino que la humanidad está tomando, con buenas dosis de acción y misterio, algún que otro toque de amor esporádico y un final más que abierto que te deja con ganas de saber un poco más sobre los perfectos y los imperfectos del futuro.

El segundo libro, Los juegos del hambre, también es la primera parte de una trilogía, pero la historia es menos infantil que la de Traición y es una apuesta mucho más arriesgada.

El país de Panem está dividido en doce distritos que, cada año, deben entregar a dos tributos (un chico y una chica) para que participen en los Juegos del Hambre. Esta extraña competición consiste, básicamente, en soltar a los 24 adolescentes en un medio hostil (unos años es un desierto, otros un bosque…) del cual no pueden salir, y observar cómo se matan entre ellos hasta que sólo quede uno. El vencedor obtiene riquezas y alimento para él y para toda su familia de por vida. Los perdedores no regresan a casa, al menos vivos.

Katniss es una chica de 14 años que vive en el distrito 12 y que, cuando su hermana pequeña sale elegida como tributo de ese año, decide ofrecerse ella para luchar en el estadio. La cosa se complica cuando conoce al resto de los contrincantes (la mayoría profesionales que intentarán sobrevivir a toda costa) y descubre el peligroso medio en el que tendrá que convivir hasta ganar… o hasta morir. Y por si todo esto fuera poco, los Vigilantes (encargados de supervisar la competición), cuando creen que la audiencia se está aburriendo, deciden actuar por su cuenta y complicarles aun más las cosas a los tributos. Ah, se me olvidaba, Los Juegos están televisados y todo Panem está obligado a verlos.

Las claves de esta magnífica obra juvenil de ciencia ficción radican en la fuerza de sus personajes, la elección de un narrador en presente y en primera persona que consigue enganchar al lector hasta la última página, la necesidad de saber qué sucederá a continuación, lo real que parece todo y la profundidad de las emociones que consigue transmitir su autora.

A caballo entre la película Battle Royale (un clásico del cine oriental donde los haya) y la novela de William Golding, El señor de las Moscas, Los juegos del hambre cuenta con los elementos necesarios para convertirse en un clásico de la literatura juvenil y de la ciencia ficción, donde tan importantes son los personajes que aparecen en ella como el universo creado.

Collins no se anda con remilgos a la hora de describir las emociones contradictorias de su protagonista, ni cuando tiene que matar a los tributos, ni cuando el lector piensa: por dios, que no suceda nada malo ahora… y sucede. Por eso hablo de riesgo al escribir esta novela tan dura y a la vez tan profunda y brillante. Os juro que no miento cuando digo que lo leí prácticamente de una sentada en dos noches. Desde luego se ha ganado un puesto entre mis libros favoritos.

Ahora sólo queda que vosotros opinéis sobre estas dos joyitas de la actual novela juvenil y decidáis qué futuro os aterra más. Como no tengamos cuidado, podríamos encontrarnos inmersos en uno peor sin darnos si quiera cuenta.

Traición
Páginas: 437
Editorial: Montena
Precio: 14,96 €
Nota final: 7/10

Los juegos del hambre
Páginas: 396
Editorial: RBA
Precio: 18 €
Nota final: 9,5/10

¡Berethirízate!

Sobre mí...

Mi foto
Soy escritor, asistente editorial y diseñador de webs. He publicado con Versátil la trilogía Cuentos de Bereth: "Encantamiento de Luna", "La Maldición de las Musas" y "Los Versos del destino". En 2010 saqué "Tempus Fugit, Ladrones de Almas" con Alfaguara. En octubre de 2012 se publicará mi nueva novela: "PLAY", con Montena. Este blog contará con reseñas de los libros que vaya leyendo, paranoias varias y, de vez en cuando, concursos y sorteos. Para más información: www.JavierRuescas.com

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